miércoles, 30 de septiembre de 2015

El niño que se convirtió en oso

Érase una vez un niño, en una comunidad alejada en la selva, al que le gustaba mucho ir al río a pescar, lo cual deseaba con mucho fervor, sin embargo no siempre había quien lo lleve ya que no estaba permitido que vaya solo.

Un día una de sus tías partió en dirección al río y él entusiasmado por la idea de pescar la siguió hasta allá. La tía del niño, quien no sentía especial afecto por él, se percató del hecho y decidió que lo abandonaría en el lugar en cuanto éste se descuidara. Tan pronto como el niño se distrajo ella emprendió el regreso a escondidas, dejando tras de sí espinas que bloqueaban el único camino de vuelta.

El niño entretenido pescando no se dio cuenta sino hasta pasado un largo rato, y cuando quiso volver no supo hacia donde ir. Después de mucho tratar encontró el camino de regreso pero las espinas en el camino lo hicieron desistir de la idea.  Sin otra alternativa decidió volver al río para seguir pescando, hasta que ya muy entrada la noche y viéndose solo, se puso a llorar amargamente y se subió a un árbol de cedro con la finalidad de pasar ahí la noche, dejando la canasta de peces junto a un tronco seco.

Su madre desesperada al notar que su hijo no estaba por ninguna parte se puso a preguntar, incluso preguntó a su hermana, quien negó conocer algo al respecto, es así que ella decidió salir en su búsqueda yendo al lugar del río donde sabía que a su hijo le gustaba pescar.
Con las manos heridas después de haber quitado las espinas del camino, logró escuchar un sollozo a lo lejos. Siguiendo angustiosamente el sonido del llanto, la madre logró verlo en el árbol cerca del lecho del río y le pidió que baje, pero éste se negó a obedecer, molesto y triste porque ya había llorado demasiado, solo le pidió a su madre que recogiera la canasta con los peces y se fuera del lugar.

La madre lo esperó y le rogó, pero el niño no desistió de su capricho. Al pasar las horas y hacerse más oscura la noche el niño decidió entrar por un agujero grande que encontró en el tronco del árbol, una vez el niño estuvo dentro todo el árbol explotó misteriosamente causando gran estruendo y estupor, dejando en su lugar un oso, que no era otro sino el niño transformado en animal.


La madre debatiéndose entre el miedo, el dolor y la tristeza contempló al que antes fue su hijo internarse en medio de la selva seguramente para pescar en otro río más lejano, y no le quedó más remedio que darse vuelta y regresar al pueblo sin mirar a atrás.

Leyenda Awajún

jueves, 17 de septiembre de 2015

¿Qué es el paintball?

Amekaitam, hoy quiero hablarles del paintball. Es un juego que se basa en la caracterización de una guerra real a través de armas accionadas por CO2 o aire comprimido llamadas marcadoras o marcadores. Paintball en español es literalmente “bola de pintura” y hace referencia a las municiones utilizadas por las marcadoras, que como es de suponer son esferas llenas de pintura que liberan su contenido al impactar con alguna superficie.

En nuestro país (Perú), es un deporte incipiente, es decir que se encuentra en fase inicial, pero de rápida expansión, con el limitante de que resulta costoso adquirir el equipamiento y las municiones, ya que deben ser importadas de USA o Europa.

El juego consiste (como en la guerra) en ganarle al otro bando. Para esto existen diversas modalidades de juego, como el sudden death, toma la bandera, protege al presidente o el free for all (todos contra todos). Es un juego que les traerá muchos recuerdos a los que solían jugar Counter-Strike, con el plus de vivir todo en carne propia y no a través de una pantalla.

La modalidad que me gusta practicar es el sudden death, consiste en eliminar a todos los miembros del equipo contrario, para esto debe recibir impactos de munición en cualquier parte del chaleco o el casco. A medida que uno adquiere práctica en el juego va desarrollando estrategias para derrotar al enemigo. Esconderse en determinados lugares, tomar cierta parte del mapa, atrincherarse, emboscar, etc. Depende todo del campo donde se desarrolle el juego.

En Jaén el campo de juego donde practicamos paintball es una pequeña finca de cacao y árboles frutales, lo que le da un toque de jungla a la batalla, algunas llantas brindan protección conforme avanzamos en la línea de fuego, una acequia sirve de trinchera y sobretodo los árboles frondosos que proveen alivio de las balas.


Jugar paintball es realmente emocionante, saca lo mejor y lo peor de las personas. La producción de adrenalina ocurre inmediatamente después de la señal de inicio del juego, se activan reflejos que creías no tener, surgen sentimientos de pertenencia a un equipo, actitudes de liderazgo y más; todo esto aparte de lo divertido que es el hecho de correr, esconderte y saltar, como cuando eras niño.
Realmente espero que haber implementado un campo de juego en la ciudad de Jaén sea el inicio de la diversificación de las formas de esparcimiento, una innovadora y divertida forma de pasar el tiempo y desarrollar actitudes de trabajo en equipo, así lo resumiría.



Pumata!

martes, 8 de septiembre de 2015

Cumpleaños con paintball y ranas toro

Amekaitam, el 06 de setiembre fue un día especial en mi familia. Fue un día de doble celebración: mi hermano menor cumplió 22 años y a la vez terminó su carrera de Ingeniería Mecánica y Eléctrica.
Nos reunimos toda la familia y amigos para celebrar, se comió torta/pastel/bolo (en este caso fueron tres muy originales) y se cantó el happy birthday.


 Pero este cumpleaños fue diferente, lo celebramos invitando a los amigos a jugar paintball en la finca de mi abuelo, donde hemos habilitado un espacio para practicar este deporte.

La idea de tener un campo de paintball surgió en la búsqueda de darle a la gente de la ciudad de Jaén una forma diferente de pasar los momentos de ocio, una forma de inyectarle diversión sana a la monótona vida de muchas personas además de ponernos a la altura de ciudades costeras como Trujillo o Piura donde existe más oferta en el rubro del entretenimiento.


Por otra parte aproveché la ocasión para hacerle degustar a mi familia un producto en el que estoy esperanzado, que proviene de un emprendimiento de ganadería alternativa de buen rendimiento y aceptación en países como Brasil, Chile y EEUU: la carne de rana toro.

Este anfibio, más grande que los anfibios comunes, es criado para fines de consumo humano en el vecino país del Ecuador, en zonas que poseen el mismo clima que mi ciudad como son Yantzaza y Piuntza. En el vecino país esta actividad comercial lleva realizándose por más de 20 años, destinan casi la totalidad de su producción para abastecer  al mercado estadounidense, y con el remanente de su producción, es decir, lo que no exportan, se ha creado una cultura local de consumo en ciudades como Zamora del Chinchipe y Loja, pero en bajas cantidades.

Hace unos meses en un viaje hacia Loja, y habiendo leído durante muchos meses acerca de la existencia de este animalito, decidí escaparme en su búsqueda hacia la ciudad de Piuntza, la más próxima con criadores de ranas o "ranicultores", como se les llama a los que se dedican a esta actividad. Llegué a probar la carne y traje algunas muestras conmigo, además de traer unas 6 ranas vivas las cuales las tengo para exhibición.

Retomando la ilación, hice los arreglos para recibir unas 15 libras de ranas para hacer degustar a mi familia y amigos, reacios al principio a probar esta carne exótica; fue fácil convencerlos de probar la carne, la cual cociné como si fuera pollo. El rico olor que desprendían al ser cocinadas “mechaditas”, sumado al hambre que provoca la rutina dominical de tomar desayuno a las 10 a.m. sumó a mi favor. Mamá, papá y hermanos todos desayunaron rana toro.


Por la tarde después del almuerzo central consistente en Cabrito a la Norteña macerado en chicha de jora y antes de jugar paintball, preparé el anfibio para mis primos pequeños, frito solo con sal; el resultado fue que no quedaron ni los huesos, éxito total.


Por la noche, cansado, después del juego y la celebración cogí la moto para volver a casa y prepararme para volver a mi realidad, con la satisfacción de haber pasado un buen día y haber roto un tabú gastronómico en mi familia (cocinaron las ranas, las repartieron y degustaron todos).
Pdt: Mi almuerzo de hoy fue rana frita, gracias a que mi madre me puso un tupper con comida, supongo que vaticinó mi día lunes volviendo hambriento a la planta de operaciones donde trabaja tarde y sin posibilidad de encontrar almuerzo. Sekuashat mamá.


Pumata! 

sábado, 28 de febrero de 2015

Mi experiencia en Emprende Ahora 2015

Amekaitam!... Luego de más de un año alejado del blog, por muchas razones (ya terminé mi carrera, ya trabajo, ya no tengo tiempo para hacer ciclismo) volví.

Tantas cosas que han pasado este último año, muchas buenas, muchas no tanto, pero todas aprovechables. 

El motivo de mi retorno es múltiple, extraño escribir, contar algunas experiencias y compartir logros y aficiones. En esta entrada quisiera contar la grata experiencia que estoy viviendo al ser parte del programa Emprende Ahora.

Al programa Emprende Ahora, se accede a través de una beca, otorgada por el instituto invertir, para el cual se postula a través de una plataforma web, y mediante un proceso de selección que incluye la presentación de la candidatura cumpliendo una serie de requisitos, un examen de conocimientos generales y una entrevista personal.

El hecho es que pasé todos los filtros y ahora soy parte de los 130 jóvenes de todo el Perú que accedieron a este programa. Todos de las 24 regiones del Perú, estudiantes de diferentes carreras y con muchas ganas de aprender y hacer empresa.

Acabo de llegar a la ciudad de Chiclayo desde la ciudad de Lima, donde se llevó a cabo la segunda sesión, donde aparte de aprender mucho de lo que significa ser un emprendedor, de obtener conocimientos de marketing, costos y otras áreas, obtuve lo más importante: Un networking.

Que es un Networking? En palabras simples, una red de trabajo, pero no una red cualquiera, una red de amigos en los que confiar, una red de personas únicas y con las que pasar días conviviendo ha creado un fuerte lazo de compañerismo.

En el mundo de los negocios los contactos son muy importantes, y el hecho de tener contacto con personas de todo el país, con gran capacidad de aprendizaje, con aptitudes que los hacen sobresalir del común, con un futuro prometedor y sobretodo competitivos, hacen que uno mismo se "ponga las pilas".

Regreso al mundo real con ganas de cambiar las cosas, con ganas de emprender, de trabajar para lograr que se cumplan mis metas personales, de corregir mis errores y dejar atrás mis malos hábitos. Regreso con ganas de dejar un mundo mejor a las generaciones futuras!

Sekuashat y pumata. Gracias por leerme.