Amekaitam, que en español significa Hola!... es una palabra en idioma awajún que, bueno, me suena muy bien, es el equivalente al aloha de los hawaianos, o el konichiwa de los japoneses; culturas extranjeras que conocemos por las películas, los animes, las playas, y hasta hechos nefastos en la historia como el ataque a Pearl Harbor o Hiroshima y Nagasaki. Me voy por las ramas, pero la idea aquí es que quiero identificarme a través de mi poco conocimiento del idioma nativo, con la historia de mi región, Cajamarca, y especialmente de mi ciudad Jaén; en realidad nací en Bagua Grande, gran historia por cierto, le faltan aliens pero gran historia.
Pretendía hacer una introducción seria, pero dadas las circunstancias (casi las 7 am, mucho café, y un resfriado que ya pasa) creo que no es posible llegar a tal punto.
Empezaré por decir qué la idea de escribir me ronda en la cabeza desde hace mucho tiempo, lo intenté, lo dejé; en realidad no sabía acerca de qué escribir. Hoy con más años aún no lo sé del todo, pero puede que encuentre mi camino al andar, ya lo dijo Machado.
Según escriba, seguro me decantaré por algún tema en específico, eso se verá en el trayecto; lo segundo que debo decir es que a mis amigos les parezco un indeciso (aunque no me lo digan directamente), por que estudio tres carreras, una a punto de terminarla y otra, apenas empezando; la del medio en stand by, si me entienden, paralizada de momento, y sin embargo me llama la atención cada cosa que no tiene que ver nada con lo que estudio!. Pero, según mi punto de vista, ¿Porqué no dedicarse a todo lo que a uno le gusta? Técnicamente no sería dedicarse, pero se capta la idea ¿O no?.
Soy más bien de los que piensan que el conocimiento debe ser integral, pero no tuve este pensamiento toda la vida, cuando estaba en la secundaria, odiaba el curso de arte, el de educación para el trabajo y hasta el de religión, simplemente no compartía que en un colegio "laico" se nos obligase a leer la biblia, para eso están tus familiares religiosos y tus tíos pastores. Aún así, nada me impidió participar en algún que otro concurso bíblico, los cuales perdí por cierto, dada mi falta de interés en el tema y la pereza de la adolescencia. En ese tiempo pensaba dedicar mi vida a las matemáticas, ser un gran ingeniero al que solo le interesasen los cálculos y cero factor humano. Pero la vida no es así, la vida es una amplia gama de conocimientos valiosos en todos los aspectos; al entrar a la universidad me di cuenta de cuanto amaba leer, los idiomas, la biología y la historia, cosas que por estudiar ingeniería no iba a poder hacer dentro de las aulas de la universidad, o eso pensaba.
En primer lugar el hábito de la lectura jamás se deja, en el cerebro humano es como ser adicto a la heroína, hablando de mi caso, es como una necesidad primaria.
Por otro lado, los idiomas y la informática son el complemento perfecto para una carrera universitaria, y gracias a que tuve la oportunidad de aprender dos idiomas extranjeros siendo niño (circunstancias de la vida, mis padres no tenían tiempo para cuidarme y me mandaban a estudiar), con decir que a los 12 ya tenía el inglés intermedio, el italiano básico, era técnico en computación y mantenimiento de computadoras (tuvimos cabinas de internet desde que tenía 14 años y adivinen ¿Quién les daba el mantenimiento?) y programador en Visual Fox pro (que ya no se usa), y todo esto en Jaén, donde era poco probable que eso sucediese; esta experiencia positiva y la visión futurista de mis padres con respecto a mi educación (aparte del típico chancletazo, correazo, palazo con que corregían mis errores), me abrió el voraz apetito por aprender idiomas y otros programas de computación (de diseño gráfico, de manera autodidacta, ya les contaré para que los usaba) y aunque la oferta es limitada incluso aquí en Chiclayo, con ayuda de internet todo se puede (somos una generación que no se debe quejar), aprendí dos idiomas más, y tengo conocimiento de al menos otra media docena. Como experiencia reciente debo decir que mi primer trabajo oficial fue en una empresa de origen serbio en un tramo de la carretera Jaén - San Ignacio, y aunque no sé serbio, el inglés lo facilitó todo.
Odiaba educación para el trabajo, pero ahora sé remendar una media y colocarle un botón a la camisa, ¿Se preguntarán gracias a que?. En realidad hubiese preferido llevar algún curso de soldadura, pero no nos dieron esa opción en el colegio.
Odiaba el curso de arte, por que me parecía simplemente inútil, no veía a las grandes construcciones arquitectónicas del presente y del pasado como arte por ejemplo, creo que el curso está un poco mal orientado, se centraba básicamente en las artes plásticas (dibujo, colores) y música (en la cual si tuve interés, pero reconozco que no era bueno en eso), aún así, cuando llevé dibujo técnico en la universidad me llenó la boca el sabor amargo del arrepentimiento, y tuve que esforzarme más. Al final el arte no es sólo apreciar a Picasso, Da Vinci o Van Gogh, sino todo lo que despierta admiración en nosotros, por el hecho de ser bello y deslumbrante, de crear algún sentimiento especial, un vínculo, de ahí que se discrepe mucho sobre que es arte o no. Lo que es bello para mí, puede parecerte feo y burdo e incluso causarte repulsión.
Bueno, por último los deportes, que no es que sean menos importantes, pero es lo que al final he recordado. No fui bueno para el fútbol, pero lo jugaba igual, es un deporte que me despierta pasión, como a la mayoría creo, el típico hincha peruano, te golean, maldices y al siguiente partido estás con el polo de la selección alentando al equipo de tus amores, para volver a ser goleado, masoquismo; lo que sí practiqué fue básquet, y ajedrez en un buen nivel, aunque ahora no quede vestigio de esos gloriosos tiempos (vida sedentaria frente al ordenador, comida no muy saludable y bebida desmesurada), en fin la típica vida universitaria. El deporte juega un rol muy importante en los sistemas educativos del extranjero, en los Estados Unidos, a los grandes jugadores de baloncesto y fútbol americano los escogen desde la secundaria, gracias a eso pueden tener una carrera universitaria y aunque aquí hayan casos similares, creo que eso se debe reforzar.
Al final este post introductorio termina diciendo mucho de mi y mi posición respecto de la educación y de como fue la mía, aunque en principio iba a tratar sobre el valor que debe tener para nosotros nuestra cultura local y como la debemos tener en cuenta, empezando por valorar el idioma ancestral de nuestra región, en mi caso el Awajún y el Quechua, y de los que viven en Lambayeque también el Muchik, no ha sido así como lo pueden notar. En fin no pretendo llamar la atención a nadie, solo estoy siendo entusiasta, creo.
Prometo mejorar la calidad de mis post, escribir seguido y ser más ordenado en cuanto a la ilación de mis ideas... veee una mosca!... era broma!... vale, no fue gracioso. Que tengan buenos días, aunque no me lea nadie, salvo uno que otro buen amigo mío o un errante noctámbulo de la red como yo. Y como empiezo en Awajún, lo temino en awajún. Sekuashat y Pumata! (gracias y adiós, para que no se pierdan). Buenas vibras señores!
Muy buena introducción, pero no debiste obligarme a leer tu post :D
ResponderEliminarjajaja... gracias por el inbox :)
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